Anímate a responder este test. Para poder ver las respuestas y poder votar hay que usar un navegador web, ya sea con el móvil, tablet u ordenador. Con Tapatalk no funciona.
La respuesta correcta es:
Cualquiera de las tres últimas respuestas.
Enhorabuena a los que hayan acertado.
Mar Casas, experta en protocolo, en una entrevista explica: "En hoteles de muchísimo nivel, no se dice [Que aproveche]. Te dirán 'que disfrute', 'espero que le guste' o simplemente no decir nada. El silencio es la base de la comida, de la reunión en torno a la mesa, porque la gente va a disfrutar, va a estar a gusto, sin que le interrumpan. Un camarero, buen camarero, no habla casi con el cliente, habla lo justo para informarle, para ayudarle, orientarle, pero no para interrumpir". https://www.youtube.com/watch?v=SsgkL0RfpF0&t=3793s
Sigue explicando: "No se dice 'Que aproveche'. Es una expresión que se empezó a utilizar en la guerra civil española, cuando no había casi alimentos y la gente aprovechaba, por ejemplo, tres veces el puerro que había hervido en una olla. Se decía 'Que aproveche' cuando te comías algo que incluso no era casi comestible. Entonces, 'que te aproveche porque quizá mañana no vuelvas a comer. Aprovéchalo'. Hoy en día es una expresión dicha para pobres. Entonces, si eres consciente de lo que estás diciendo, le estás diciendo a un cliente en tu mesa que aproveche". https://www.youtube.com/watch?v=SsgkL0RfpF0&t=3733s
De esta declaración de Mar Casas se deduce que se lleva diciendo de forma equivocada desde hace décadas una expresión de la guerra civil española con otro significado al que se pretendía. Por lo que en comidas informales, donde no es necesaria mucha ceremonia o protocolo, lo que se debería decir al principio, si es que se quiere decir algo, sería: "Buen provecho", "Vamos a comer", "A comer", "A disfrutar", etc., evitando decir "Que aproveche".
Pues muy cierto. Hoy en día "el servicio está fatal", que se decía antaño. Parece que entras a un bar/restaurante y que el camarero es tu amigo de toda la vida. O todo lo contrario, que también.
También el grueso de la clientela tiene parte de culpa. Por ejemplo esa lamentable sustitución del "por favor" por el "cuando puedas".