Hola, caballeros.
Después de haber sufrido un serio accidente de moto, voy poco a poco recuperando mi vida anterior.
Y, cómo no, era obligado volver a asomarme a este “rincón”, quizás no tanto para hacer aportaciones de interés, sino para aprender y deleitarme de los conocimientos que aquí tan generosamente se comparten.
Y me presento de nuevo porque, aunque no tenga la intención de participar asiduamente, sí me parece una descortesía asomar la nariz sin saludar.
Pues eso, que sepáis que os leo... ávidamente.