Complementos y accesorios

TIPOS Y USOS DE CORBATA

Una vez más la corbata señores. Ese complemento tan masculino que, aunque cada día más en desuso, se resiste al paso del tiempo y trata de seguir posicionada como uno de los complementos del caballero por excelencia y que mejor lo define. En esta ocasión vamos a tratar de establecer una clasificación de las corbatas según distintos criterios. Sé que para muchos de los que estáis leyendo puede ser algo ya conocido pero no viene mal tenerlo recopilado en un artículo que quizá algún día pueda servir de consulta o simplemente disfrutéis leyendo (ya con eso me daría más que por satisfecho). Por otro lado observo que de vez en cuando se acerca al foro algún nuevo usuario menos experimentado pidiendo consejo sobre el tipo de corbata a utilizar o cómo renovar su colección. Quizá aquí encuentre algunas ideas.

Como toda clasificación hecha por un particular, y ésta especialmente, es totalmente subjetiva y podréis estar o no de acuerdo. Yo la afrontaré desde tres puntos de vista distintos: su construcción, el forro y el tipo de tejido con el que se confecciona, siendo este último a mi parecer el que condiciona su uso de manera definitiva.

CONSTRUCCIÓN

Una corbata no es más que un trozo de tejido doblado de una manera característica para obtener la clásica forma que todos conocemos. Desde este punto de vista distinguiremos por tanto tres tipos de corbatas: 3 pliegues, 5 pliegues y 7 pliegues. Las primeras son las más habituales y las que normalmente se pueden encontrar en las tiendas más comunes. Las segundas y sobretodo las terceras exigen de un grado muy alto de artesanía dado que el elevado número de pliegues que se ejecutan sirven para dotar de cuerpo a la corbata eliminando así el forro y teniéndose que terminar los bordes vistos del tejido de manera completamente artesanal. De ahí su precio más elevado y la dificultad para encontrarlas en los canales de compra más habituales.


FORRO

Atendiendo al forro, o ausencia del mismo, las corbatas se pueden clasificar como forradas o sin forrar. El forro de las primeras puede a su vez ser del mismo tejido que la parte vista de la misma o de un tejido distinto. Las corbatas sin forro, como comentaba en el párrafo anterior, requieren de un elevado grado de artesanía por tener que rematar los bordes a mano y suelen estar reservadas a corbatas de 5 ó 7 pliegues, ya que el cuerpo que le otorga a la corbata el forro es sustituido por la mayor cantidad de tejido necesario para realizar estos pliegues. De cualquier modo también podemos encontrar corbatas de 3 pliegues sin forrar. Muy apreciadas entre los amantes de las buenas corbatas, las corbatas sin forro suelen resultar más ligeras y delicadas que sus hermanas forradas.

TEJIDO

Atendiendo al tejido con el que están elaboradas, daremos con la clasificación más importante y la que nos va a condicionar su uso de un modo determinante con distintos atuendos y en diferentes situaciones.

El material estrella en la elaboración de corbatas es, como bien sabemos, la seda pero el empleo de muchos otros como la lana, el cashmere, el lino o el algodón nos van a dar la clasificación que describo a continuación.

Twill

Son corbatas de seda estampada, por lo tanto de textura lisa, y uno de los tipos más habituales que solemos encontrar en el mercado. Suelen llevar motivos de mayor o menor tamaño sobre un fondo de color y su espectro de uso es muy amplio. Su formalidad aumenta según disminuye el tamaño de sus motivos y son aptas para conjuntos de traje, pantalón con americana de cierta formalidad o en ocasiones, y dependiendo de la fantasía y tamaño de sus motivos, para atuendos más sport, aunque no sería éste último su campo natural.

Madder

También como las twill son seda estampada pero de una variedad más especial. De tacto suave, sin brillo y de colores apagados. Son muy apreciadas entre los amantes de las corbatas y existen costosos tejidos vintage con las que se elaboran preciosos ejemplares. Su uso se reserva a vestimentas no demasiado formales debido al tamaño y expresividad de sus motivos.

Jacquard

Corbatas de seda tejida que suelen crear el dibujo con el propio tejido. Por la forma de conseguir el dibujo son corbatas con cierta textura y para usos similares a las twill pero a las que yo les atribuyo un grado menos de formalidad.

Grenadine

Seda tejida, habitualmente lisas y monocolor. No es lo habitual pero también se pueden encontrar con rayas. Es el tipo de corbata en mi opinión más polivalente que existe. Se suelen presentar dos sub tipos: “garza fina” y “garza grossa” dependiendo del tamaño del punto con el que están tejidas. Su polivalencia viene dada porque sabiendo elegir entre los dos sub tipos son tan válidas para una situación y vestimenta formal como para una más sport, rasgo que le suele aportar su textura y la posibilidad de combinación con prendas estampadas que les da su habitual presentación lisa.

Reppe

Es la corbata quizá más reconocida para situaciones formales. Completamente lisas y monocolor. Elaboradas con seda tejida, cierto brillo y una leve textura que le proporcionan sus características mini acanaladuras. Corbata fundamentalmente para usar con traje, chaqué y vestimentas muy formales.

 

Shantung

Variedad de corbatas de seda tejida en un estado más “natural” o “salvaje” con una textura muy característica que las dota de un carácter fundamentalmente sport. Para usos estivales con americanas desenfadas y de tejidos livianos.

Lana/Cashmere

Corbatas elaboradas en lana, cashmere o mezcla de ambas cuyo uso es eminentemente invernal y más adecuadas para combinaciones sport alejadas de toda formalidad. Es habitual que se presenten en colores lisos propios de la estación para la que se elaboran y poseen la textura típica de este tipo de tejidos.

Challis

Categoría propia dentro de las corbatas de lana adornadas con motivos que se consiguen mediante el estampado de la lana. En el rango de las corbatas de lana son análogas a las madder con las de seda. De aspecto mate y por supuesto con la textura propia de la lana. Su uso, al igual que las anteriores, se limita a atuendos poco formales.

Lino

Características por la textura que le confiere el propio lino, son corbatas de uso primordialmente estival y sport. Para disminuir su crudeza se pueden encontrar combinadas con seda o con algodón. Aunque se pueden también presentar con algún motivo (sobre todo si se combinan con otros tejidos) lo más habitual es hacerlo en liso y con los típicos jaspeados de este tipo de tejido.

Regimentales

Conocidas también como “corbatas de rayas” constituyen para mí una categoría en sí misma a pesar de poder estar elaboradas con varios de los tejidos de los que hemos hablado anteriormente. De origen inglés y militar, la combinación del color y grosor de sus rayas servían para identificar al regimiento al que representaban. Siendo éste su origen, la dirección de las rayas será siempre desde el hombro izquierdo del usuario hacia la derecha. Posteriormente su uso se generalizó en los colegios y universidades americanas quienes cambiaron la dirección de las rayas para distinguirlas de las de origen inglés. Su uso puede ser muy amplio dada la gran cantidad de tejidos y colores con los que se pueden elaborar. Desde un uso formal hasta el que remite a sus orígenes universitarios americanos en el que era muy habitual vestirlas con jersey o camisa sport.

El uso o empleo de cada uno de los tipos de corbata que he enumerado, no deja de ser una mezcla de cierto protocolo con mi percepción y experiencia personal. A partir de ahí se pueden obtener combinaciones fuera de esas recomendaciones que funcionan perfectamente, o no, y que pueden decir mucho del estilo y personalidad del que las hace. En el buen o el mal sentido.